
¿Qué hace que alguien elija una obra de arte?
El arte es algo profundamente personal, no solo para el artista que lo crea, sino también para la persona que lo contempla. Esto es especialmente cierto en el arte abstracto. El arte es una extensión, un reflejo, de los ideales, intereses y aspiraciones del espectador. Permite que reflejen quiénes son como persona de una manera creativa. Tiene la capacidad de afectar las emociones; el arte puede hacer que una persona se sienta feliz, triste, enojada o alegre cada vez que lo mira. Es por esto que muchas personas pueden dejarse llevar más por sus emociones que por cualquier otra razón al elegir una obra de arte.
El principio del verdadero arte no es retratar, sino evocar - Jerzy Kosinski
El arte como expresión
Una obra de arte es como una pequeña rebelión, permite al comprador reflejar las partes más profundas de sí mismo y expresar sus opiniones, deseos y emociones. Actuando como un tótem de esta manera, una obra se convierte en una expresión de cómo uno desea ser visto desde afuera. El arte invita al espectador a hacer su propia interpretación, dando a cada obra un significado único para cada persona que la observa. El arte abstracto en particular está abierto a la percepción individual de una manera que otras obras más representativas no lo están. Esta apertura e individualidad es lo que más atrae a las personas al comprar una obra para su hogar.
La posición del artista es humilde. Él es esencialmente un canal - Piet Mondrian

Margaret Neill - Aviator, 2014. Óleo sobre lienzo. 40.7 x 45.8 cm.
Color y composición
Al elegir una obra para adornar sus paredes, otra consideración popular para muchas personas es el color. Algunos pueden tener un esquema de colores en mente antes de comenzar a buscar; pueden buscar una obra que complemente los tonos existentes en su sala; o simplemente sentirse atraídos por los colores usados por el artista por puro capricho. Alternativamente, muchos pueden estar buscando una pieza llamativa alrededor de la cual construir la decoración de una habitación.
El tema es reconocido como una consideración clave. Según una encuesta a amantes del arte, este es un factor decisivo importante al elegir una obra; con un 62 por ciento de los participantes de acuerdo. El tema puede hablarte a nivel emocional: evoca sentimentalismo, especialmente cuando se trata de un lugar, tema u objeto.

Tracey Adams - Enséñanos a quedarnos quietos, 2017. Encaústica y óleo sobre panel. 81.3 x 152.4 cm.
Amor por el arte
El propio artista puede influir en el proceso de decisión; muchas personas tienen artistas o pintores favoritos y disfrutan coleccionando nuevas obras de ellos para añadir a su colección. Igualmente, algunas personas disfrutan siendo mecenas, apoyando el arte y a sus creadores. Estos coleccionistas tienen una pasión duradera por las artes y solo quieren que el artista siga creando más obras. A cambio, el coleccionista puede ‘comprar’ una pequeña parte de la vida del artista: su libertad, su creatividad, y llevar eso a su propia vida y hogar.
No te preocupes por si tienes suficientes espacios en tus paredes o el lugar adecuado para ponerla. ¡Un coleccionista de arte siempre tendrá más obras de las que puede exhibir en sus paredes! - IdeelArt

Pierre Auville - Joe and Jack, 2013. Cemento pigmentado sobre panel de espuma. 60 x 104 x 6 cm.
Inversión y presupuesto
Otra razón para que una persona se decante por una obra en particular puede ser su valor potencial. Si se ve desde una perspectiva de inversión, el precio de reventa podría influir, aunque esta decisión suele estar guiada primero y ante todo por el disfrute que el comprador siente por la obra. Nuestro consejo: el arte puede ser una inversión, pero esto debe ser secundario al placer.
El presupuesto puede influir en el proceso de decisión. Buscar dentro de un rango de precio definido es una razón común para elegir una obra sobre otra. Dicho esto, los expertos coinciden en que, dado que muchas personas compran arte con el corazón y no con la cabeza, el precio es menos importante. Hay muchos factores a considerar en el proceso de compra; sin embargo, la obra es tan única como el comprador, por lo que no hay una respuesta definitiva a la pregunta ‘¿qué hace que alguien elija una obra de arte?’. En última instancia, la decisión final depende del individuo.
Imagen destacada: Gina Werfel - Gesto, 2010, vista de instalación. Óleo sobre lienzo. 122 x 122 cm.






